Oficios enlaguna

 

El guarda de los panes

Francisco Santos hace postura en la guarda de los panes que estuviesen labrados desde el día del remate hasta que se sieguen las cebadas y se alcen las "azinas" de ellas de los rastrojos y lo "hayan llevado a las eras"
"Guardaré el dicho pan y se me ha de dar por cada yguada a tres cuartillos por mi trabajo de la semilla que estuviere sembrado.
De cada alcacer que se segare en verde chico o grande a real.
Que tengo de guardar todo el pan que hubiere en término de Valladolid de los vecinos de este lugar...
Que se me ha de dar corral para encerrar los ganados que prendare de los dichos panes y tengo de haber por cada buey de noche a tres cuartos y de día lo mismo por mi trabajo...
De cada yegua, rocín o otra cabalgadura mayor a seis maravedís de día y a ocho de noche...
De cada lechón se me ha de dar a ocho maravedís.
De los ganados ovejunos así del lugar como de fuera y otro género de ganado que yo prendare en panes o pastos vedados y viñas los tengo de denunciar dando cuenta a la justicia y a los dueños para que pidan sus daños y he de haber la tercia parte por mi trabajo de la cantidad que se condenare.
Y tengo de traer prenda para satisfacción de ello o los ganados y así mismo tengo de traer prendas de los panes donde se hicieren daños...
Que si se hicieren coronas en los panes no dando dañadores de ellos tengo de pagar la mitad en que se apreciare el daño de ellos y la otra mitad por cuenta del dueño.
Que se me ha de dar para ayuda de mi sustento y por cuenta de mi trabajo luego cada labrador de a par a media fanega de trigo y los de un buey a tres celemines y los restantes el agosto en las eras como es costumbre.
Que tengo de prender y quitar prendas a todas las personas que anduvieren cogiendo hierba por los panes y tengo de dar cuenta a los dueños de ello para que pidan su daño.
Y habiendo cualquier género de ganado en el prado de Carralavilla y otras riberas y pastos vedados viendo andar forasteros los tengo de prender, y en las viñas lo mismo..."

Año 1644.

Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.

 

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