Oficios Enlaguna

 

El herrero


En 1576, el maestro de herrería Pedro Domínguez se obligaba a servir en la fragua municipal con las siguientes condiciones:
"Los labradores de mulas, cada par han de pagar a fanega de trigo, y de cada aguzadura a tres maravedís, y por cada punta que echase de su yerro a nueve maravedís... y si se calzare, por el mismo precio.
Y el par de los bueyes a nueve celemines con sus aguzaduras pagadas como el par de las mulas...
...y si fuere menester fornecer el escudo de alguna reja, que paguen treinta maravedís poniendo el yerro... y si pusiere el yerro el dueño que pague medio real.
...y que si alguna belorta se hiciere de nuevo que paguen un real de su yerro... y si el que la hiciere pusiere el yerro que paguen medio real.
Por las azadas, medio ducado, y de aletones, cuatro reales...
...Un legón, cinco reales cubierto, y de aletones, cuatro..."
El servicio de la fragua incluye una muela al servicio de los vecinos para que puedan afilar sus herramientas, a cuyo efecto, el concejo abona una cantidad para costear dicha muela:
"...que daré muela todo el año para las personas que quisieren amolar sus herramientas, con que por ella me ha de dar el concejo veinte reales..."
Y en cuanto al carbón consumido para la fragua ..."que todo el carbón que yo comprare para lo tocante a mi oficio ha de ser orro de alcabalas..."

En 1673, Silvestre Ortega, maestro de herrería, vecino del lugar de Aldeamayor dijo que hacía postura en la fragua de esta villa de Laguna bajo las siguientes condiciones: ...que le ha de dar cada labrador por cada par de labranza a media carga de trigo por un año y ha de tener obligación de calzar una reja a cada par de bueyes, dando el yerro necesario, echar puntas y aguzar de balde; si se quebrare la reja por la cruz le han de dar un real por pegarla y si se hicieren mas calzaduras se le han de pagar en lo que se concertaren, y le han de dar anticipadas una fanega de trigo en cogiéndose el pan cada uno, por Nuestra Señora de agosto; y ha de dar seis ducados de renta por la fragua y se han de aderezar las herramientas del concejo y estando aderezadas se obliga de darlas tales como se le entregaron por tasación o peso...; que le han de dar dos ducados para una muela para que amuelen sus herramientas los vecinos; que le han de librar de tributos excepto barbero y doctor..."

Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.

 

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