Oficios enlaguna

 

Los meloneros

 

Los expertos que fueron convocados para responder al cuestionario encargado por el Marqués de la Ensenada en 1751, cuando se les preguntó por el tipo de cultivos que se daban en Laguna de Duero, contestaron lo siguiente:
"...todas las piezas de tierra... son de secano... y que las tierras de sembradura producen un año sí y otro no, a excepción de algunas en que se siembran, en el año de hueco, melones, garbanzos y guisantes por diferentes particulares no dueños de las tierras a los que se las dan graciosamente por el beneficio que logran las mismas tierras con esta siembra".
La opción entre sandía o melón aparece muy repartida en la villa. Según la lista de contribuyentes elaborada en 1771 por el Ayuntamiento, 32 laguneros cultivan melones, 25 cultivan sólo sandías y otros 6 vecinos cultivan y venden ambas frutas. En total, pues, 63 familias de la localidad se dedican al cultivo de estas frutas, lo que convierte a nuestro municipio en uno de los principales productores, si no el mayor en la provincia, dentro de ese escogido grupo de pueblos meloneros, entre los que también han ganado gran fama Valdestillas y Puente Duero.
La economía lagunera del final del verano se basa especialmente en la venta de sandías y melones. Nuestros meloneros venden su cosecha sobre todo en la capital, aunque también recorren los pueblos de la provincia y se acercan hasta Palencia. Su actividad, en todo caso, no deja de ser modesta. El Ayuntamiento, que basa la recaudación de la alcabala por ventas en el comercio de melones y en la venta de vino, recaudaba en 1771 por lo primero menos de 200 reales, aplicando a cada melonero 2 o 3 reales de impuestos por sus ventas. Si consideramos que el porcentaje aplicado es de un 3%, vemos que las ventas estimadas de la mayoría no pasa de los 100 reales. Sólo en el caso de los vendedores que comercian con las dos especies, sandías y melones, se estiman ventas que duplican las anteriormente referidas, pues se les aplican impuestos de 5 o 6 reales a cada uno.
La iglesia, deseosa de recaudar los diezmos de ese cultivo, advertía en 1829 que eran 61 los cultivadores de melones los que le debían tributos, por haber puesto melonar ese año. Entre los mayores contribuyentes por su producción de melones en 1831 figuraban apellidos importantes de Laguna: Aquilino Orduña (15 reales), Pedro Velázquez de Blas (15 reales), Pedro Velázquez Fraile (14 reales), Nicolás Gutiérrez (10 reales), Santiago Agudo (10 reales), Celedonio de Blas (10 reales).

Año 1771.

Texto: El Cronicón de Laguna, J. Palomar.

 

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