Enlaguna

 

La adjudicación de las eras

 

La era, el escenario central de la cosecha, se adjudicaba de un modo peculiar en Laguna. Las eras ocupaban terrenos comunales en torno a la laguna. La tradición exigía que con la salida del sol del día dos de febrero, día de las Candelas, los laguneros acudiesen a los terrenos reservados para la trilla y eligiesen un trozo donde llevar la mies y hacer las faenas propias de la cosecha. Antes de que saliera el sol había que estar ya en el sitio elegido. Cada labrador acudía con un saco o una cebadera con paja y, al aparecer el sol, repartía paja por el trozo que había tomado, marcándolo de esa manera. Lo normal era que se repitiera cada año en el trozo escogido el anterior, y esta elección era respetada por todos para años sucesivos siempre y cuando se acudiera anualmente a renovarla en la fecha señalada por la tradición; en caso contrario, el trozo de ese labrador era tomado por otro. Pero nadie se quedaba sin sitio. Alguno que no quería madrugar, se conformaba con lo que le dejasen, que por lo general eran los trozos más alejados del pueblo.

Laguna de memoria, J. Palomar.

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